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SE MUEVEN 700 MILLONES DE EUROS EN APUESTAS

Las carreras de caballos de Cheltenham cumplen 100 años

Las carreras de Cheltehnam cumplen un siglo de vida. El hipódromo de la localidad se convierte en una gigantesca casa de apuestas, además de en una pasarela de moda.

Una pequeña localidad balneario de Inglaterra, decorada con un auténtico aire victoriano, un lugar idílico para relajarse... hasta que llegan a Cheltenham unas 250.000 personas esta semana para presenciar sus tradicionales carreras de caballos.

El hipódromo se convierte en una pasarela de moda pero también en una gigantesca casa de apuestas. Este año las carreras de Cheltenham están además de celebración: han cumplido un siglo de vida.

Competición de sombreros y coches clásicos
Cochazos a la puerta del hipódromo y competición de alas y plumas por ver quién lleva el sombrero más espectacular, incluídas las presentadoras de televisióhn. Este año, parece que no están de moda las grandes palemas.

Aquí todo es muy chic y muy tradicional, muy victoriano y muy británico. Cien años lleva Cheltenham celebrando su Gold Cup, su copa de oro. Y aunque Ascot tiene más prestigio social, ésta es la principal cita para las carreras de obstáculos.

Todo está preparado: los jockeys, los caballos, los prismáticos y aproximadamente medio millón de cervezas, 20.000 botellas de champán y 30.00i de vino. Y para terminar de 'marearse', los datos de asistencia: 250.000 personas y sobre todo de apuestas: en cuatro días de carreras, se mueven 700 millones de euros.

Las apuestas, parte fundamental de la fiesta
Víctor Chandler, presidente de la casa de apuestas on line BetVictor, comenta que apostar al caballo ganador "es parte fundamental de las carreras. Hay muchísimos corredores de apuestas, aunque los móviles e internet han cambiado mucho las cosas. Antes se movía un millón de libras y ahora es todo mucho más tranquilo".

Se apueste por Ipad, por movil, por internet o en un poste electrónico todos aprietan su boleto con nervios cuando empieza la carrera. Emoción, escepticismo, nervios y flema británica en los que pierden, y alegría sin límites en los que ganan. Tras 100 años de vida Cheltenham ha vuelto a hacer historia.

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