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'ANDRÉS SARDÁ: MODA, AMOR, ARTE'

Andrés Sardá celebra sus 50 años con un libro que recoge su trayectoria

El diseñador de moda íntima y de baño Andrés Sardá, quien tuvo, tuvo un flechazo con la lycra cuando nadie la conocía, celebra el 50 aniversario de su marca.

El diseñador de moda íntima y de baño Andrés Sardá, que estos días celebra el 50 aniversario de su marca, tuvo un flechazo con la lycra cuando nadie la conocía, según explica un libro que recuerda su trayectoria y le reconoce como uno de los grandes del mundo de la moda.

La obra, escrita por periodistas como Margarita Riviere, Charo Mora, Mercedes Clapés, o Marius Carol, por la modelo Martina Klein y por artistas y amigos del creador, hace un recorrido por la trayectoria de Sardá, que fue el primero en aportar a las prendas íntimas un plus de confort, adaptabilidad y ajuste gracias a su apuesta por las nuevas fibras.

En "Andrés Sardá. Moda, Amor, Arte" se destacan algunos de los hitos de su trayectoria, y cómo su empeño en llevar la moda y la belleza a la ropa interior le convirtió en pionero de la exportación, y en uno de los grandes creadores españoles más reconocidos en este campo de la moda.

Muchas fotografías de catálogos y revistas completan la trayectoria de Sardá, que fue además uno de los primeros en dar un papel relevante a los fotógrafos y a las modelos, y en entender la importancia de la imagen como un vehículo más para crear marca y estilo. Andrés Sardá, ingeniero textil perteneciente a una familia con un fuerte arraigo en el sector textil catalán, creó su propia empresa en Barcelona en 1962, centrada en la fabricación de prendas íntimas femeninas.

Como director general de la nueva empresa, Sardá centró sus esfuerzos en poner en marcha algunas ideas que, en el contexto de la época, rompieron con todo lo establecido hasta aquel momento, como la importancia de situar su proyecto en un nivel internacional y romper con los estereotipos y transformar la estética de la ropa interior femenina.

Entonces, la ropa interior obedecía a un vetusto criterio de funcionalidad casi ortopédica, sin tener en cuenta la estética, y esto condenaba a las mujeres a ocultar su lencería, algo contra lo que Sardá se rebeló.

El éxito de sus diseños le lanzó a nivel internacional y en 1965 la compañía realizó sus primeras exportaciones a Francia, a clientes tan importantes como las Galeries Lafayette y Printemps.

Si el componente estético era el estímulo constante, la calidad y la funcionalidad también han sido elementos importantes en su carrera, así como apostar por nuevas fibras como el teflón para el proceso de fabricación de encajes, o el uso del nailon en la fabricación de encajes "Leavers". A partir de 1970 la empresa amplió su gama de productos y empezó a producir colecciones de baño.

Años después, su hija Nuria se sumó al equipo de diseño y juntos han logrado ampliar los retos de la marca, que en estos momentos está muy bien posicionada en el sector del lujo. El libro recuerda, con fotos incluidas, que actrices nacionales e internacionales como Jualian Moore, Mónica Bellucci, Penélope Cruz o Elsa Pataki, cantantes como Paulina Rubio y celebridades como Paris Hilton, han lucido algunas de sus creaciones y que es y ha sido un artista de la sensualidad.

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