Después de siete horas y 20 minutos de trabajo en el exterior del transbordador, en el espacio abierto, los astronautas John Grunsfeld y Andrew Feustel lograron sustituir la vieja cámara del Hubble por una nueva capaz de escudriñar aún más profundo en el cosmos.
Problemas en la reparación
Los astronautas se encontraron con algunos problemas para desatascar un cierre obstruido, pero finalmente lograron sustituir la vieja cámara Wide Field Planetary, de quince años de antigüedad, por otra mucho más poderosa, del tamaño de un piano de pared.
La NASA dejó claro que con este nuevo instrumento, el telescopio, que ha transmitido a la humanidad imágenes increíbles de las profundidades del Universo antes invisibles para los telescopios en tierra, será capaz de captar fotografías más grandes, claras y detalladas.
Tras los trabajos de sustitución, la cámara vieja fue depositada en el Atlantis, que la devolverá a la Tierra, donde será expuesta en el Museo Espacial de Washington.
Esta es la quinta y última vez que un transbordador va al encuentro del Hubble, ubicado a más de 600 kilómetros de la Tierra, para reparaciones y mantenimiento.
El Hubble, puesto en órbita en 1990 durante un viaje del transbordador Discovery, ha completado ya más de 97.000 vueltas a la Tierra.
La misión que desarrolla el Atlantis es de una especial peligrosidad, pues el Hubble orbita en una zona donde hay presente mucha basura espacial.