Según explican los responsables de la investigación, la "teleoperación" consiste en captar la señal eléctrica que produce un individuo mediante un gorro con electrodos colocado en el cuero cabelludo y enviarla a un ordenador que la procesa y, a su vez, remite la información a otro ordenador que ejecuta la acción.
De esta manera, el ingeniero Carlos Escolano, que se encontraba en Osaka sentado frente a un ordenador, en el que podía ver el aula del laboratorio del centro de Zaragoza, ha logrado, tras fijar su pensamiento en un punto concreto, mover el robot que se encontraba en la sala.
El robot, equipado con una cámara y guiado por la mente del ingeniero, ha conseguido salvar los obstáculos que había en el aula y dirigirlo fuera de la sala para que avanzara unos cuantos metros por un pasillo del edificio.
Sólo se había realizado con primates
Escolano ha explicado desde la ciudad japonesa que estaba "un poco nervioso" pero que con un poco de entrenamiento es fácil mantener la concentración, sin que el proceso exija un gran esfuerzo para quien lo realiza.
El hecho de que la técnica no sea invasiva y que se base en un sistema electroencefalográfico son dos de sus novedades más importantes. Este sistema supone un gran avance, ya que hasta ahora los resultados logrados en este campo se habían hecho con primates a los que se les introducen electrodos en la cabeza.