Iraida, acompañada por su padre Daniel Cervera, su madre Mari Carmen Cid, y su hermana Núria y su novio Cristian, han recorrido los principales barrios de Tokio como Shibuya, Shinjuku, Ueno, Akihabara y Odaiba. También pudieron vistiar la ciudad de Kamakura, a unos 50 kilómetros al sureste de la capital, donde se encuentra el Buda gigante o el templo budista Hasedera.
La espiritualidad no está reñida con el deporte, y esta familia del terraconense pueblo de Amposta siente los colores blaugranas aún en el otro extremo del mundo. Los cinco madrugaron mucho para poder ver a su equipo disputar el Clásico de fúltbol ante el Real Madrid en un pequeño bar de Shibuya.
Visita a la ciudad de Shin Chan
Cámaras, flashes, una presentadora de la televisión TV Asahi, decenas de fotógrafos y el mismísimo Shin Chan fueron los encargados de recibir a la familia Cervera Cid como auténticos héroes a su llegada a la ciudad de Kasukabe, con Idaira como estrella principal del despliegue informativo.
El alcalde de Kasukabe recibió en persona a la familia para darles la bienvenida y obsequierles con regalos. Después de hacer un repaso por la historia de Shin Chan, un autobús fletado sólo para ellos les llevó al 'paraíso' de Sinosuke Noara, un lugar lleno de juegos y diversión donde el universo de Sin Chan cobra vida.
Después de ganar muchos premios respondiendo correctamente a las preguntas sobre la serie que les hacía la presentadora de la cadena de televisión, jugar y hacerse fotos con Sin Chan, la famlia Cervera Cid partió de nuevo hacia Tokio como auténticas estrellas de cine, esperando impacientes la visita a los estudios de doblaje de la serie al día siguiente.
En los estudios de grabación conocieron a la actriz que pone voz al Shin Chan original e Iraida pudo asistir en exclusiva al doblaje de uno de los nuevos capítulos de la serie.
Un final perfecto
La familia Cervera Cid se atrevió a subir a la Torre de Tokio como la familia Noara en 'Los adultos contraatacan' y disfrutar de una cena de lujo en un barco-restaurante mientras navegaban de noche por la bahía iluminada de la capital nipona. En definitiva, un gran viaje para una gran familia de campeones y auténticos seguidores de Shin Chan.

