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EMPEZABA 12º Y TERMINÓ SEGUNDO

Sergio Pérez se matricula con honores en el 'templo de la velocidad' de Monza

Menuda carrera se marcó Sergio Pérez en el GP de Italia tras unas últimas pruebas en las que la irregularidad marcó sus resultados. El mexicano protagonizó junto con Alonso la  remontada del día en Monza y vuelve a demostrar que los rumores que le sitúan en Ferrari no son fruto de la casualidad.

Sergio Pérez, en Canadá Sergio Pérez, en Canadá | Foto: J.M. Rubio

Jorge Bautista  |  Madrid

Después de unas carreras algo flojas en las que al irregularidad ha sido la esencia de su pilotaje y de sus resultados, Sergio Pérez ha vuelto a la palestra y al podio de la Fórmula 1 tras su carrerón en el GP de italia sobre el mítico trazado de Monza, donde protagonizó una gran remontada que le habría llevado, de tener cuatro o cinco vueltas más, a lograr su primera victoria en este deporte.

El mexicano fue, junto con Alonso y Hamilton, el verdadero protagonista en la pista transalpina. Y lo fue con razó, porque desde el comienzo hasta el final no paró de luchar y de destacar con su Sauber para pasar desde la 12º posición a la segunda en un trazado en el que las remontadas no son precisamente fáciles, aunque hubiera dos gracias a él y a Fernando en este 2012.

Pero es que las últimas vueltas de 'Checo' en Italia fueron dignas de mención. A pesar de liderar, provisionalmente, la carrera por la parada de Hamilton, lo bueno de Sergio fue al final, cuando cargó los neumáticos blandos y cuando empezó a destrozar los tiempos de todos y cada uno de los pilotos que tenía tanto delante como detrás.

Porque el Sauber no era un coche, era un cohete. Al menos en manos del mexicano porque, a pesar de llevar el mismo monoplaza, Pérez marcaba tiempos un segundo mayores a los logrados por Kobayashi. Y a los del resto de pilotos también, lo que le permitió adelantar a los Ferrari de Massa y de Alonso como si fueran conos y además sacar al español siete segundos de distancia en tan sólo cuatro vueltas.

Una trayectoria 'in crescendo'
Tres podios en su segunda temporada, con dos segundos puestos y un tercero, son el bagaje en el cajón de un piloto que va en alza y al que, con 22 años, ya se coloca en Ferrari para 2013 como sustituto de Felipe Massa. Y es que desde que comenzó a conducir karts en 1996 siendo un infante de seis años su carrera no ha hecho más que subir como la espuma para competir en Fórmula BMW, Fórmula 3, GP2 y, finalmente, en F1 en 2011.

Cinco mexicanos, contando con él, son los que han participado en Fórmula 1. 'Checo' Pérez situó su nombre junto con los de Pedro y Ricardo Rodríguez, Moisés Solana y Héctor Rebaque con su debut en la máxima competición del automovilismo. En su primer año, Sergio sumó 14 puntos, puntuando en cinco carreras de un total de 18 y marcando el séptimo lugar como su mejor puesto.

Todo eso lo ha superado en su segunda temporada, y lo ha hecho con creces, en tan sólo 13 carreras. El mexicano no sólo lleva 65 puntos en un Mundial en el que marcha noveno y saca 30 a su compañero Kobayashi, sino que además ha obtenido dos segundos puestos en Malasia y en Italia, y un tercero en Canadá. Aunque la victoria, que él espera que llegue esta misma temporada, se le sigue resistiendo.

Vettel, un espejo
Una victoria que sí logró otro piloto con el que es complicado no comparar. Su nombre, Sebastian Vettel. El alemán debutó con sólo un año menos que Sergio en 2007 en el equipo Toro Rosso mediada la temporada y desde que logró un cuarto puesto en esa misma temporada con un coche inferior a muchos otros en la pista de China remontando 13 posiciones se vio que podía llegar lejos. Y está llegando lejos.

De hecho, no tardó mucho en llegar el que sería su primer triunfo y su primera pole con ese mismo monoplaza. Sería en 2008, sobre Monza precisamente, donde se impuso con claridad a coches superiores como el McLaren de Heikki Kovalainen y el BMW Sauber de Robert Kubica, lo que le valió para certificar y asegurar su cambio de Toro Rosso a Red Bull.

Año y medio fue lo que necesitó Vettel para conducir un coche campeón y ser segundo en un Mundial de 2009 que se llevó el Brawn de Button. A Sergio Pérez sólo le falta ganar en su segunda temporada y firmar por una escudería grande para tener una trayectoria casi idéntica a la del bicampeón de Red Bull. A saber si esa escudería termina siendo Ferrari...

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