Madrid. Junto a los puestos legales de frutas, ropa y zapatos de un mercadillo cualquiera, también se venden falsificaciones; sobre todo bolsos y relojes. Mientras unos venden su falsa mercancía a pocos metros de la policía, otros la llevan bien escondida.
Por solo diez euros ofrecen cosméticos de primeras marcas que en los comercios alcanzan precios de hasta 200 euros. Aunque a simple vista se detecta la falsificación, insisten en que son robadas para dar credibilidad al producto pero son cosméticos falsos, en su mayoría fabricados en China sin ningún control sanitario.
Alergias, infecciones oculares, irritación de la piel o manchas. Los productos de belleza están en contacto directo con la piel, tienen fecha de caducidad y deben pasar controles químicos. Si la policía descubre a los vendedores de estos productos los agentes pueden sancionar tanto al vendedor como al comprador. Cosméticos de lujo a precios sospechosamente bajos: hay quien busca la belleza a costa de la salud.
Los ciudadanos chinos también se hipotecan para comprar su vivienda
La trastienda de la Plaza de toros de las Ventas
Los ciudadanos chinos también se hipotecan para comprar su vivienda
La contratación de extranjeros para trabajar en labores agrícolas se ha reducido drásticamente
La policía desmantela el “Clan de los Gordos”, uno de los 40 clanes que operan en la Cañada Real madrileña
Cae “El Goyito”, uno de los aluniceros más activos de Madrid
Así operan las mafias de la prostitución en España. Violencia extrema, magia negra y venta de mujeres para contraer matrimonios de conveniencia
“La reina de Ronda” dirigía con mano de hierro una organización de narcotraficantes
Casi la mitad del hachís que entra en España lo hace a través del Estrecho