Al compás de platos, platillos, cacerolas...así se baila en los Sanfermines. Cualquier objeto con el que se pueda emitir ruido es válido para la charanga. Esta iniciativa que recibe el nombre de Estruendo, lleva nada menos que 50 años poniendo sonido a una de las noches de los tradicionales Sanfermines.
Y es que no hay quien pare a los pamploneses. El objetivo, hacer mucho ruido. Niños y no tan niños, se encargan de dar ritmo a la noche. Diversión totalmente asegurada, hasta altas horas de la madrugada, para todos aquellos que quieran asomarse por tierras pamplonesas.