Lo primero es pasar lista y comprobar el botiquín. Una vez repartidos los equipos toca tomar posiciones. La incorporación de la nuevas tecnologías permite agilizar la información sobre los heridos y acelerar las actuaciones.
Suena el cohete y la tensión da paso a la concentración. Todo sale a la perfección, pero aún restan varios encierros y habrá que seguir alerta.