Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestro servicio, recoger información estadística sobre su navegación y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información o cambiar la configuración en  política de cookies.

Continuar
EN UN RINCÓN DE TU CIUDAD

El parque de la Ciutadella: un tesoro histórico en el corazón de Barcelona

Hoy, en un rincón de tu ciudad, paseamos por el parque de la Ciutadella, en Barcelona. En su día fue la mayor fortaleza de Europa. Hoy, es uno de los parques familiares más queridos por los barceloneses.

El parque de la Ciutadella: un tesoro histórico en el corazón de Barcelona ver el video

Gemma Solà/Toni Pérez  |  Barcelona  | Actualizado el 04/05/2012 a las 09:02 horas

Les proponemos pasear hoy, en un rincón de tu ciudad, por la que fue la mayor fortaleza de Europa. El parque de la Ciutadella, en Barcelona, es en la actualidad uno de los jardines más queridos por los barceloneses. Lejos del espíritu militar que lo vio nacer, hoy sus zonas verdes son un lugar abierto para toda la familia.

La gran cantidad de esculturas que encontramos aquí lo convierten en un museo al aire libre. Aunque, sin duda, la más espectacular es la cascada diseñada por Josep Fontseré. Seguro que el nombre de su ayudante les suena: fue Antoni Gaudí. Desde arriba podemos contemplar unas vistas privilegiadas.

Este pulmón verde ocupa más o menos 17 campos de futbol. Tiene forma de estrella y se levanta sobre la ciudadela que Felipe V ordenó construir en 1715 después de la Guerra de Sucesión.

Con los años, los edificios que había en la fortaleza fueron cambiando, lógicamente, de función. Lo que ahora es un instituto de secundaria, fue en su día el Palacio del Gobernador. Aunque el más significativo de todo está justo enfrente: el antiguo arsenal. No fue hasta 1979 cuando se se convirtió en la sede del actual Parlament de Catalunya.

La exposición universal de 1888 da un giro definitivo a la Ciutadella. Artistas modernistas construyen el Castillo de los Tres Dragones, hoy el Museo de Zoología. Y el Invernadero, un ejemplo típico de la arquitectura de hierro y cristal que nos evoca la Torre Eiffel de París.

Perderse por sus rincones, contemplar el centenar de especies diferentes de aves que habitan aquí o visitar el zoo, en el otro extremos del parque, son solo algunas de las opciones que nos ofrece este tesoro en medio de la ciudad.

Compartir en:
Cerrar ventana
Cerrar ventana