Atresmedia utiliza cookies propias y de terceros para mejorar tu experiencia de navegación y realizar tareas de análisis.

Al continuar con tu navegación entendemos que das tu consentimiento a nuestra política de cookies.

Continuar
[an error occurred while processing this directive]
JORNADA 8 | DEPORTIVO 4-5 BARCELONA

Messi otorga al Barça una gran victoria en la oda al fútbol del césped de Riazor

Partidazo, simplemente un partidazo el que se vivió en la noche de La Coruña entre el Deportivo y el Barcelona y en el que se metió un gol cada diez minutos. Nueve, un total de nueve tantos entre uno y otro equipo en un duelo de titanes que se terminó llevando el Barça con 'hat-trick' de Messi incluido.

Los jugadores del Barça celebran un gol Los jugadores del Barça celebran un gol | Foto: EFE

Seguro que te interesa...

Jorge Bautista  |  Madrid  | Actualizado el 21/10/2012 a las 00:15 horas

Menuda oda al fútbol, menudo espectáculo que han dado Deportivo y Barcelona sobre el césped de Riazor. Un exquisito guiso que satisface el más delicado paladar del balompié, un cóctel futbolístico que se acabó llevando el mejor de ambos. Un encuentro de los que no quieres que se termine, un duelo que cayó de lado azulgrana por 4-5.

Y es que nada más y nada menos que seis goles se pudieron celebrar o sufrir, depende de los colores de cada uno, en los primeros 45 minutos. Porque no tardaron en penetrar las redes rivales, porque no se demoraron para poner un uno en el luminoso. Sería Jordi Alba el elegido para abrir el festín de goles con un fino disparo ante la salida de Aranzubia.

Parecía un vendabal el Barça con ese tanto. Parecía que se iba a encontrar con uno de esos encuentros fáciles en el que su superioridad quedaba de manifiesto en cada jugada, en cada balón dividido y, por supuesto en ataque. En ataque ante la parsimonia, o el nerviosismo, de un Deportivo al que se le quedó grande el envite hasta que pasaron 25 minutos.

Cero a tres en 20 minutos
Porque al tanto de Jordi Alba le siguió un gol, un golazo, de Tello, con quiebro incluido y caño a Aranzubia antes de que el balón tocase las mallas. Y claro, Messi también quería su parte, y la tuvo. La tuvo con un trallazo directo a la escuadra del meta vasco después de un cuero que le sirvió Cesc con un suave toque con el tacón.

Ahí fue cuando el Deportivo reaccionó. Tarde tal vez, pero en un encuentro como este más vale tarde que nunca. Porque los gallegos se rehicieron y no sólo marcaron el primero, gol que no debió valer porque el penalti que Pizzi transformó ni fue falta y además fue fuera del área, sino que se hicieron dueños del cuero y presionaron a la débil zaga azulgrana.

Débil zaga que se mostraba tensa en cuanto el balón rondaba los dominios de Valdés, un Valdés que revivió sus peores momentos con el tanto de Bergantiños a la salida de un corner. El portero catalán se 'comió' el disparo del gallego al no colocar bien su cuerpo y su pierna y vio cómo el balón se le escapaba de las manos.

La fiesta siguió en la reanudación
Y querían más. Los dos querían más. Uno quería el empate; el otro un gol que les diera tranquilidad. Y finalmente se impuso la tranquilidad en otra conexión Cesc - Messi con un pase genial de Fábregas para Leo justo al final del primer acto... pero la fiesta de los goles y del fútbol continuaría en la reanudación.

Nada más pitar el árbitro la reanudación, falta peligrosa para el Depor. Y Pizzi demostró con otro gol, golazo, su más que posible llegada al Atlético la temporada próxima. El portugués coló el cuero en la escuadra del palo de un Valdés que dio el típico pasito al lado contrario que le dejó sin opciones para llegar al chut del luso.

Otra vez se metía el Depor en el partido. Y Mascherano se salía del mismo. Soñará el argentino con Riki, porque la primera amarilla la vio en el penalti que no fue y la segunda por un supuesto codazo al madrileño. Adriano entró por Villa para cubrir el hueco de Javier en la zaga y los gallegos se fueron a por los de Tito.

Messi finiquita el partido con un 'hat-trick'
Pero si Pizzi hizo dos, Messi tenía que hacer tres. Y los hizo. Los hizo tras una gran jugada en la que se deshizo sin problemas de unos adversarios que parecían más ocupados en disfrutar de Leo que en pararle. Y así pasó, gol del argentino. Golazo del argentino, como el que marcó acto seguido Jordi Alba en propia puerta para poner de nuevo al Depor a uno del Barça.

Y así terminó el encuentro. Un encuentro con nueve goles, un gol por cada diez minutos. Un encuentro en el que Messi jugó, disfrutó y decidió con sus tres tantos a pesar del viaje y de los partidos con Argentina. Un gran encuentro, que se quedará grabado en la retina de los amantes al fútbol.

Compartir en: