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JORNADA 2 | GETAFE 2-1 REAL MADRID

El Getafe castiga severamente la carencia de ideas de un Real Madrid deshecho

Horrible inicio del Real Madrid esta temporada. Los blancos siguen sin ganar un partido oficial al caer ante el Getafe por 2-1 en el Coliseum con los goles de Valera y de Barrada, que hicieron inútil el marcado por Higuaín. Los de Mou llevan un punto de seis posibles mientras el Barça han hecho pleno.

Benzema pierde los nervios en un lance del encuentro Benzema pierde los nervios en un lance del encuentro | Foto: EFE

Jorge Bautista  |  Madrid

"Derrota justa". Ésta es la definición que ha dado Mourinho del partido ante el Getafe de los suyos en el Coliseum. El Madrid sigue sin saber lo que es ganar en partido oficial esta temporada al caer ante los azulones por 2-1 en un encuentro horroroso y sin ideas en el que llegaron a ir por delante en el marcador pero que terminaron perdiendo. Un punto de seis posibles para los blancos; seis de seis para el Barcelona.

Y con razón. El Getafe tenía las ideas claras desde el comienzo del partido. El equipo de Luis García estuvo muy ordenado atrás esperando al Madrid y evitando sus contras para, en cuanto recuperaba la pelota, salir con velocidad al ataque y buscar con rapidez el área de casillas. No probaron a Iker pero el peligro se hacía presente al ver que en cada jugada cinco getafenses se lanzaban como flechas a por el gol.

Con todo, el Madrid fue templando el partido y llevándolo a su terreno. Un terreno en el que la carencia de ideas era más que evidente y en el que la mayor posesión de balón no significaba mayor calidad en el juego. A pesar de eso, madridista fue la ocasión más clara de todo el partido, a excepción claro está de los tantos. Fue Ozil quien, tras una jugada de talento con Cristiano, envió, estando a cinco metros de la línea de gol, un balón al larguero cuando lo más fácil era introducirlo en la portería de un Moyá batido.

Error garrafal de Ozil, pero lo peor para el alemán es que fue lo menos malo del partido que hizo. Mesut no está, no estuvo en Getafe. Andando, cansado, sin la mente clara... Su falta de visión a la hora de enviar balones a los delanteros y a los desmarques, escasos desmarques eso sí, de sus compañeros hizo muy complicadas todas las ofensivas, pocas, del Real Madrid en el Coliseum.

Higuaín marcó el inicio de la siesta
Tras el fallo de Ozil el encuentro entró en una de esas fases en las que no pasa nada... hasta que termina pasando. Di María encontró a Higuaín y este realizó un control inmenso para librarse de los dos centrales del Getafe y enfilar a Moyá, al que regateó con facilidad para poner el cuero en las mallas getafenses sin oposición alguna. cero a uno, y a sestear.

A sestear porque aunque el Madrid era dueño y señor del balón el ritmo del partido decayó de forma considerable. Nuevamente las ocasiones brillaron por su ausencia y la emoción era inexistente. Tal fue la relajación que el que despertó fue el Getafe, que a punto estuvo de empatar en un, otro, falló de casillas en una jugada a balón parado. El meta se tragó un córner y Abraham envió el balón fuera.

Pero a la siguiente no fallarían. Ya en la segunda mitad Barrada sacó un balón preciso y precioso en una falta desde la diestra a la cabeza de Valera para que el jugador murciano se levantara entre la muralla madridista y pusiera un testarazo imparable para Casillas. Nuevamente a balón parado fue el que hizo justicia a un partido que el Madrid quería que terminase desde su comienzo.

Susto grande el que sintió el Madrid, pero para susto el que dio Xabi Alonso cuando se quitó la bota derecha por un posible esguince. El de Tolosa hizo temer a todos lo peor, no respecto a este partido, sino al de la Supercopa de España frente al Barça. Por suerte se quedó todo en nada, al menos en caliente, y el vasco pudo volver al terreno de juego... aunque se le notaba con molestias.

Mucho ataque, poca claridad... y gol de Barrada
Juntó a él, entró Karim Benzema, que entró al campo por Lass, un Lass que aportó más bien poco, como varios de sus compañeros. Con el 9 sobre el campo el Real Madrid entró en el intento de fase de acoso total a la portería de Moyá. Un acoso descontrolado, sin orden. A pesar de alguna que otra llegada relativamente clara a los dominios azulones, los de Mou no encontraban el rumbo y estaban faltos de fluidez y claridad.

Porque sí, tenían mucho más balón que el Getafe, pero no aprovechaban esa superioridad para crear suficiente peligro, algo que le pasó factura. Sin Miku y con Colunga, los azulones aprovecharon la velocidad, y las manos, del asturiano, para montar una contra que dejó a Barrada ante un Casillas incapaz de parar el tiro del marroquí. Dos a uno y ofensiva total.

Ofensiva total con Benzema, con Cristiano, Con Ozil, con Higuaín... y con Callejón y con Morata. Pero ni con esas se llegó con claridad a la meta de Moyá, y no se llegó porque, con Xabi Alonso tocado, llevar la pelota a cinco hombres de ataque que no ofrecieron ningún tipo de movilidad sin la bola era imposible, es imposible, y será imposible por más Modric que pueda aterrizar en el Santiago Bernabéu.

Ni siquiera la más que posible mano de Colunga en el segundo gol del Getafe es excusa para el mal partido del Real Madrid. Un partido sin ideas, sin fluidez, sin nitidez... sin orden. Un partido que el propio Mourinho ha califidado de derrota justa. Un partido para olvidar y para recordar. Para olvidar porque ha sido un desastre; para recordar porque no puede volver a pasar. Y menos en la Supercopa ante un Barça que en dos jornadas saca cinco puntos a los blancos.

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  • Foto de antioquia

    #1 antioquia No todo se arregla con dinero

    27/08/2012 a las 09:42