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JORNADA 6 | SEVILLA 2-3 BARCELONA

Fábregas lidera la remontada en el infierno sevillano

El Barcelona supo sufrir en el Sánchez Pizjuán y tuvo que esperar al tiempo de prolongación para remontar el partido. En frente se encontró con un Sevilla esforzado y combativo que acusó la expulsión de Medel y que se marchó enfadado con el árbitro por una mano de Thiago en la jugada del gol de la remontada.

Villa celebra el tercer gol ante el Sevilla Villa celebra el tercer gol ante el Sevilla | Foto: EFE

Gonzalo Torres  |  Madrid  | Actualizado el 30/09/2012 a las 00:43 horas

Como ya hiciera con el Real Madrid, el conjunto dirigido por Míchel se plantó en el campo con firmeza y, sobre todo, con mucho oficio. Los sevillanos son solidarios en defensa y en ataque, un espíritu de juego colectivo que engrasa una peligrosa mecánica de contragolpes que desorientan al rival.

Sin embargo Fábregas tiró de casta y sacó a relucir su ADN Barça. Un doblete del catalán igualó el marcador hasta en dos ocasiones. La alegría blaugrana culminó a dos minutos del final, cuando un providencial Messi habilitó a Villa dentro del área para sellar la remontada.

Desde el principio, el Barcelona impuso su juego de control y se adueñó del balón. Messi salió al campo con la firme intención de asustar al Sánchez Pizjuán. A punto estuvo de robar un pase de Andrés Palop que finalmente salió por la línea de fondo. Luego pudo estrenar el marcador tras una gran pared con Cesc. El argentino se sacó un zapatazo raso que detuvo Andrés Palop con una mano providencial y que luego fue despejado a córner por Spahic.

No se arrugaba el Sevilla, que buscaba a Álvaro Negredo con balones largos. Los locales le dieron la vuelta al partido tras un pase de Botía al que Song no consigue anticiparse. Medel no dudó en armar un duro disparo que desvió Mascherano y encontró a Trochowski completamente solo. El croata, con la calma de quien conoce la fórmula para tumbar a los más grandes, se acomodó el balón ante la pasividad de la defensa y batió por bajo a Valdés, que quizá pudo hacer más para desviar el lanzamiento.

La respuesta del Barcelona arrinconó al Sevilla durante unos minutos y a punto estuvo marcar Messi un balón muerto en el área que se topó con un esforzado Maduro. En contra del guión establecido fueron los de Míchel quienes se hicieron con el control y a punto estuvieron de hacer el segundo tras un venenoso disparo con rosca de Álvaro Negredo que no cogió portería.

El Sevilla salió a por todas y consiguió su premio recién empezada la segunda parte. Medel interceptó un pase en el centro del campo y metió un buen pase en profundidad para Negredo, que se marchó por velocidad de un blando Álex Song y definió con una espectacular vaselina por encima de Valdés.

Poco pudo festejar el Sánchez Pizjuán, ya que tan sólo cinco minutos después Cesc Fábregas convertía su zurda en un cañonazo desde la frontal del área con el que poco pudo hacer Andrés Palop.

Con el 2-1 en el marcador el partido ganó en ritmo e intensidad. De nuevo Messi pudo empatar en un magistral lanzamiento de falta que se encontró de nuevo con un veterano Palop, que interpuso la mano para despejar a córner. A pesar de los tres goles encajados, el guardameta realizó un gran encuentro.

Apretaban los dos equipos y pronto llegaron los roces. Mateu Lahoz mostró la roja directa a Medel por un encontronazo con Fábregas en el que el chileno golpeó con la cabeza al catalán. El Barcelona supo gestionar la ventaja numérica y, con el marcador en contra, Tito Vilanova tomó la valiente decisión de sustituir a Dani Alves para dar entrada a David Villa y jugar con defensa de tres.

Y la jugada le salió perfecta. En el minuto 43 la eterna asociación entre Messi y Fábregas germinó en una pared que sirvió en bandeja el segundo gol del catalán. El Sevilla estaba ya demasiado cansado para realizar sus contragolpes y asistía impotente a la remontada de un Barcelona completamente volcado en el ataque.

A dos minutos del final, llegó la jugada de la polémica. El balón golpea en la mano de Thiago y el Sevilla reclamó falta, sin embargo Mateu Lahoz dejó seguir la jugada. Una pared entre Villa y Messi, que se enfundó las botas de asistir, dejó al 'guaje' donde le más le gusta, frente a la portería. Villa no dio opciones y remató de primeras para firmar el definitivo 2-3.

Estalló en un enfado monumental el Sánchez Pizjuán y Míchel fue expulsado por increpar al árbitro tras ver cómo se le escapaba un partido que le hubiera brindado el prestigio de tumbar a otro gigante de la liga.

El Barcelona nunca se rindió y se llevó el botín de Nervión ante un Sevilla que no mereció quedarse sin puntos tras el gran trabajo desempeñado ante su afición.

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