El FIB llegaba a su jornada reina y, tras dos días de música y sol, por fin reinó el Brit Pop. Jessie J en el Maravillas ponía los sonidos más comerciales y The Buzzcocks en el pequeño ponían a saltar a los nostálgicos con su punk clásico en las primeras horas de la jornada.
Benicàssim se transformaba en Manchester por una noche, primero con Noel Gallagher, antiguo líder de Oasis, que junto a sus High Flying Birds presentaba las canciones de su primer disco.
Las más coreadas fueron 'Aka What A Life' y 'Death Of You And Me', que el público parecía saberse de memoria. Aunque lo más esperado fue, cuando cantó algunos de los clásicos de su anterior grupo, 'Whatever' y 'Don't Look In Anger', que pusieron en pie al público.
Pero lo que el respetable realmente esperaba era a The Stone Roses, un concierto único para un grupo que llevaba más de 15 años sin subirse juntos a un escenario.
Cuatro músicos fue lo que se encontró el FIB. Ian a las voces, John a la guitarra, Mani al bajo y Reni a la batería regalaron tanto canciones directas como momentos instrumentales que se alargaban más de cinco minutos.
Abrieron el concierto con su canción más conocida, el atemporal 'I Wanna Be Adored', y durante hora y media regalaron a un público entregado y mayoritariamente británico algunos de sus mayores clásicos como 'She Bangs The Drums' o 'Waterfall'.
El concierto que más gente congregó frente al escenario Maravillas y que dejó mejor saber de boca a un público que había venido a verlos a ellos a Noel Gallagher y a The Stone Roses, pero que no se esperaba que fueran tan buenos.
Imágenes del FIB