ESTRENO DE LA 2ª TEMPORADA

El martes, a las 22:30 horas, vuelve 'Velvet'
En un mes de... 1.901

“Su cara merece lo mejor”

King Camp Gillette, fue un empresario estadounidense que, seguramente harto de tenerse que afeitar todos los días, inventó y  patentó una navaja de afeitar cambiable. Un invento que cambió los usos, las costumbres y el aspecto de millones de hombres. Nacía así la conocida máquina Gillette.

 

Gillette impone el afeitado rápido Gillette impone el afeitado rápido | Foto: antena3.com

antena3.com  |  Madrid

Un 2 de diciembre de 1.901, apareció un pequeño invento que cambió la rutina diaria y el aspecto de millones de personas. Salía a la venta la "maquinilla de afeitar".  La clave de este invento es una hoja de acero muy fina y precio asequible. El nuevo útil que pretende facilitar la tarea del afeitado, provocó las dudas y reticencias  sobre si un artilugio de estas características sería finalmente aceptado por el público masculino. El éxito fue total, y pronto, el apellido Gillette fue sinónimo de creatividad.

Gillette nació en 1.855. Durante su juventud intentó ganarse la vida como viajante. Tal vez producto de esta actividad que le exigía estar en contacto permanente con comerciantes y clientes se desarrolló en él una visión creativa. Su primera idea fueron los tapones de botella revestidos de corcho y un día encontró a su inventor, William Painter. En su conversación, Painter sugirió a Gillette que inventara algo que se usara, se tirara y se volviera a comprar; algo perfecto para un vendedor.

La idea de una navaja que utilizara una cuchilla de un solo uso se le ocurrió de repente una mañana mientras se afeitaba. Afeitarse uno mismo era un asunto peligroso, con un riesgo inminente de cortarse.

Gillette salió y compró piezas de latón, cinta de acero que se utilizaba para la cuerda de los relojes, un pequeño torno de mano y una lima. Construyó una maquinilla primitiva inicial y trabajó en la idea durante seis años. Necesitaba fabricar una cuchilla barata a base de acero planchado y que fuera dura y templada para poder darle una hoja afilada. No sabía nada de acero y nada de ingeniería, pero tenía una gran confianza en sí mismo.

En 1902 y después de numerosos experimentos y pruebas, el equipo de Gillette  consiguió determinar el tamaño, la forma y el grosor ideales, un proceso para fabricar el acero adecuado, un mango en forma de T que se pudiera girar para usar los dos lados de la cuchilla y equipos para afilar el acero. El invento, la nueva cuchilla de afeitado rápido funcionó. Al público le gustó. Si en 1903 se vendieron 168 cuchillas, en 1904 se vendieron más de doce millones.

Compartir en: