El aspirante presidencial republicano de EE.UU., Mitt Romney, ha dicho que su campaña está yendo bien y que no necesita "un cambio", pese a su bajada en los sondeos y a unas polémicas declaraciones sobre los votantes del mandatario Barack Obama criticadas por sus propios colegas de partido.
"Tengo una campaña muy efectiva. Se está haciendo un muy buen trabajo", sostuvo Romney en una entrevista en el programa '60 Minutes' de la cadena CBS. Romney anotó que, sin embargo, no todo lo que dice "es elegante" y ha querido dejar claro que si gana las elecciones del 6 de noviembre su propósito es "ayudar al 100 por cien del pueblo estadounidense".
El candidato lleva varios días tratando de enmendar los polémicos comentarios que hizo en una cena privada el pasado mayo, filtrados este lunes, en los que aseguraba que no se va a preocupar de captar el voto del 47 % de la población que, según él, vive de las ayudas del Gobierno.
Sus declaraciones han sido rechazadas en bloque por los demócratas, por algunos de sus compañeros de partido y por columnistas conservadores. A eso se ha unido una bajada de Rommey en las encuestas, que indican que Obama, que aspira a la reelección, lleva la delantera a nivel nacional y también en la mayoría de los estados indecisos que son cruciales para ganar en noviembre.
Además el pasado viernes salió a la luz que el candidato republicano pagó el pasado año 1,93 millones de dólares en impuestos con una tasa impositiva del 14,1 %, por unos ingresos anuales de 13,7 millones. Así, Romney, que ya había prometido revelar antes de las elecciones su declaración de la renta de 2011, recibió la mayor parte de esos ingresos anuales por inversiones de capital.
Hasta el momento, Romney solo ha publicado los detalles de los dos últimos años de su declaración de impuestos y no de los diez últimos como es la tradición para un candidato presidencial, algo que han criticado repetidamente los demócratas.
Por otro lado, esta semana el avión privado que transportaba a Ann Romney, la esposa del candidato, tuvo que realizar un aterrizaje de emergencia en un aeropuerto de Denver (Colorado) al llenarse de humo en la cabina, aunque no se informó de heridos.
Unos días difíciles para el candidato republicano que asegura que "hay días que estamos arriba y días que estamos abajo" pero promete "seguir adelante" con su mensaje, que se basa en dar "un nuevo impulso a la economía estadounidense no a través de la expansión del Gobierno y de aumentar los impuestos a la población", sino con el "fomento del espíritu empresarial y la innovación", y "poniendo al sector privado a contratar de nuevo".
