El piloto alemán Sebastien Vettel se ha proclamado nuevo campeón del mundo de Fórmula 1 tras imponerse en el Gran Premio de Abu Dabi, último de la temporada 2010, y ver como el español Fernando Alonso concluía en una insuficiente séptima plaza.
La carrera sólo cumplió de inicio el guión que parecía estar establecido desde la calificación del sábado. La salida en Yas Marina fue muy limpia y Alonso, sabedor de que con Webber detrás, la cuarta plaza le servía ante una eventual victoria de Vettel, no arriesgó en exceso, viendo como el inglés Jenson Button le sobrepasaba, y cómo Hamilton no podía con el alemán.
A partir de ahí, el panorama era el previsto con el germano imponiendo la velocidad de su monoplaza y abriendo brecha rápidamente con su perseguidor, que se tuvo que limitar a esperar un error del primer clasificado, mientras que el español veía como Button se le escapaba y Webber se acercaba.
En esos instantes, se produjo el aparatoso accidente entre el alemán Michael Schumacher y el italiano Vitantonio Liuzzi, donde la integridad del 'Kaiser' pudo correr peligro, y obligó a la entrada del 'safety car', momento en el que la carrera cambió, sobre todo para el español doble campeón del mundo.
PETROV ALEJA A ALONSO DEL TÍTULO
Así, muchos coches decidieron entrar con el coche de seguridad, y posteriormente lo hizo Webber, con un problema en la rueda. Parece que el problema sería entonces salir por delante del australiano tras su parada, lo que el asturiano logró por escaso margen, pero, sin embargo, se encontró con otro problema mayor, el ruso Vitaly Petrov.
Este era uno de los que ya había entrado y taponó a Alonso, capaz de controlar al oceánico, pero incapaz de poder con el ruso, que empezó a alejar del título al ovetense, al que le faltaba punta de velocidad para superar a su rival.
De esta forma, las vueltas iban pasando, y aunque los coches iban entrando paulatinamente, el guión no cambiaba y, salvo un breve paso de Button por el liderato, Vettel sólo esperaba que Alonso no remontase a lo genio y que su coche no fallase una vez más en esta temporada, ya que a Hamilton lo tenía controlado.
El piloto español arriesgó sin éxito y con las entradas a 'boxes' se situó en la octava plaza, a cuatro de la gloria, y además tampoco le favoreció que el polaco Robert Kubica saliese por delante en el tramo final, donde debía adelantar a dos monoplazas de la escudería francesa y al del alemán Nico Rosberg, otro de los que había entrado con el 'safety car'.
Al final, no hubo milagro en forma de avería o abandono de Sebastien Vettel, que cumplió con su obligación desde el viernes y le dio a Red Bull un doblete en 2010 y un año más sin corona para Fernando Alonso, subcampeón en su primer año.