Se autodefine como "un tío feliz", y casero. Contento de haber puesto voz al film más visto del año, porque le ha venido bien para su música, pero también por sus compañeros. Todo empezó en forma de oportunidad con 'Los hombres de Paco', después 'Bipolar' le abrió las puertas y 'A ras de cielo' le ha dado el empujón que necesitaba para asentarse en el panorama musical español.
Conoce qué se siente al tocar en bares pequeños y ahora su voz suena en las salas de cine de toda España, dice que nunca se termina de encajar una noticia así, se emocionó, y está orgulloso.
"Hasta a las entrevistas se acostumbra uno", mucho más seguro, ha perdido la timidez y el miedo, pero está cansado de que le pregunten por qué lo de Pol 3.14 si no se llama Pol, se llama Joaquin, pero se apellida Polvorinos.
Es más que un cantante para adolescentes, aunque sea un riesgo que hay que correr, "voy a poder demostrar que mi música es más que eso."
Ya ha visto tres veces la película pero ante la duda de si está a tres metros sobre el cielo o al menos a ras lo tiene claro, sí, pero con su música. Ha vivido un primer amor también, de ese "desgarrador y bonito, pero que no dura para siempre", y todavía tienes que vivir mucho más.
No suele ver mucho a Mario Casas y Maria Valverde, pero lo tiene claro; le gustaría quedar más con ella que con él, aunque insiste en que Mario es "un tio majísimo."
¿Su final ideal para 3MSC? Con secuestro de por medio y viajes a no sé dónde, pero sin que acabe mal. Se escriben mejores letras triste, pero ahora mismo prefiere dejar eso a un lado.