Hace un año imagenes como las del tsuynami, la explosión nuclear y el terremoto ahuyentaban a la gente de la provincia de Fukushima. Además de vivir el desastre, se desplomó la actividad económica y el turismo. Un año después en este lugar hay mucha expectación.
Expectación por unas bailarinas que no se reducen a simplemente eso. Son las únicas que se atreven a bailar cerca de la Central Nuclear noche tras noche. Por eso se han convertido en un símbolo nacional en Japón.
El Centro de ocio donde ellas bailan tuvo que cerrar ante el pánico, y abrió de nuevo hace tres meses. Ahora los japoneses confían en ellas. Una señora de la zona reconoce que cuando "ví en televisión el anuncio de que su regrueso, entonces pensé que entonces Fukushima ya sería segura."
Durante el tiempo que se cerró este centro ellas se dedicaron a recorrer el país animando a los damnificados. "Todos en Fukushima estamos unidos trabajando para la reconstrucción y ahora comenzamos a ver la luz de la esperanza", asegura otro habitante. Cada cual hace lo que mejor sabe. Ellas bailan. Y a cada movimiento levantan la economía y la confianza de este país.

Videla murió de una hemorragia por una caída en el baño de su celda
La Unión Europea, un complejo mecanismo de poder
50 vehículos implicados en una colisión en la A-1 en Segovia por una fuerte granizada
Detenido un británico por degollar a sus dos hijos de 5 y 10 años
Tippi Degré, la niña que se convirtió en 'Mowgli'
Un vídeo de pornografía infantil grabado en Cádiz levanta la polémica en Twitter
La Agencia de Protección de Datos tacha de tacha de falsas las imágenes
Dos mellizos se dan la mano al nacer
Una pitón de más de 100 kilos se pasea por las calles de Gijón