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SEIS DE CADA DIEZ PUEDEN SER HACKEADAS

Alarman sobre falta de seguridad en las cámaras de vigilancia

Cada vez son más los negocios que instalan cámaras de vigilancia conectadas a internet para controlar lo que pasa dentro desde cualquier parte. El problema: no sólo lo ven ellos. Seis de cada diez cámaras no tiene contraseña y cualquiera puede acceder a esas imágenes, que circulan libres por la red.

Los expertos alertan del grave problema de privacidad y seguridad que esto supone. El ejemplo está en las imágenes de tres ladrones que entran en una panadería y se hacen con la caja en apenas unos minutos. Las cámaras de seguridad son una gran ayuda para dar caza al delincuente pero también pueden generar problemas se seguridad si alguien logra hackearlas.

En España sólo cuatro de cada diez cámaras conectadas a internet tienen contraseña y el 20% deja la que está por defecto. Según Fernando López, de Teknometrik, “nosotros ya modificamos la clave para que sea única y luego ya el cliente es el que tiene que decidir con qué periodicidad cambiar la clave para dificultar aún más el acceso a sus dispositivos”.

Lo que pasa cuando no se pone una clave de acceso es que con un solo click y sin cometer ninguna ilegalidad, podemos entrar virtualmente en centenares de establecimientos. Un ejemplo es una tienda española donde se ve en tiempo real cómo atiende a sus clientes, mete dinero en la caja.

En la red encontramos decenas de tutoriales que enseñan a acceder a este tipo de cámaras, incluso si están protegidas. Pablo González, experto en ciberseguridad afirma que “cuando alguien se pone a buscar este tipo de cámaras por internet, se puede encontrar una clase con niños, una persona en un baño, etc…”.

Los expertos recomiendan extremar las precauciones. Las cámaras son mucho más vulnerables a los ataques que otros dispositivos, como el ordenador o los teléfonos móviles.

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