En su última fiesta, Eddie va a ser protagonista de un acontecimiento extraordinario, su propia muerte. Tras la ingesta de una extraña bebida alcohólica recibe la visita de Carla, su Ángel de la guarda. Esta viene a proponerle una segunda oportunidad para seguir viviendo. Ha de enamorarse y ser correspondido en un plazo máximo de nueve meses.
En una torpeza conoce a Sandra, una chica encantadora y deportista que esconde un gran secreto. Tras quedar prendado de sus encantos y concertar una jornada deportiva con ella, Eddie decide prepararse físicamente a conciencia. Para ello, necesitará la inestimable ayuda de su gran amigo Carlos Noboa.