A lo largo de la serie, Alberto pasará de buscarse la vida como buenamente pueda dentro de la legalidad, ayudado por su amigo del alma, Braulio, coquetear con lo ilegal y sufrir las consecuencias. En cada episodio, Alberto soñará escenas relacionadas con su situación, algunas de ellas agradables y otras auténticas pesadillas, en las que será cada vez más difícil diferenciar ficción de realidad.
