Desde el primer día desatan una cábala antimecánica y lanzan a la vanguardia gris. Las calles están repletas de bestias programadas para atacar, y devorar a todo ser que huela, o parezca humano.
El infiltrado parece humano, y no ha huido antes de que comenzara la invasión. Pocas semanas antes de finalizar su misión se enamoró de una humana, y desea salvarla. Pero para ello debe conseguir llegar hasta ella.
Deberá moverse rápidamente entre los pisos francos de que dispone, y poner todas sus habilidades en juego para salvarla antes de que las bestias puedan encontrarla en su frágil refugio.
Por el camino se encontrará con otros supervivientes, y en algún momento con los escasos resistentes. Mientras, su hermano le insiste para que regrese con los suyos. Y su ansiedad crece por el tiempo que le está costando llegar, dos días con sus respectivas noches, narrados a lo largo de la serie.
