Para ser su primer viaje fuera de la ‘zona Euro’ el primer día no se les dio nada mal y pusieron el broche de oro ligándose a dos pedazo de mulatas. Lo que no sabían es que sus conquistas solo querían meterles planchas de cocaína en el forro de las maletas. Redada policial… y el resto es historia.
El rasca y gana no incluía una estancia a gastos pagados en una celda de cinco candados superior. Menos mal que los tobaguenses son gente poco dada al crimen y en la cárcel les han encerrado juntos; ¡e incluso les han dado uniforme!. Lo único que les queda a Bruno y Tomás es esperar. Y esperanza tienen de sobra.
