Ante todo, avisamos que este análisis está realizado tras la prueba del juego en xbox 360, por lo cual, no hemos podido apreciar las mejoras que ofrece en calidad gráfico o multijugador la versión de PC. Sin embargo, creemos interesante construir estas conclusiones frente a la versión de consolas, que sin duda es más interesante, por ofrecer una calidad idéntica a todos los jugadores, y no marcada por el potencial de su máquina.
Dicho esto, vamos a hablar de Battlefield 3, un juego que ha venido dando mucho que hablar en los últimos meses, y que sin duda, está a la altura de lo esperado.
Este nuevo juego ofrece todo lo que tiene que ofrecer, sin ningún género de dudas. Es un juego rápido, vistoso, con una narrativa clara y con tantos golpes de efecto como uno desee.
Al principio, cuando nos enfrentamos a un nuevo Battlefield puro, sin las ataduras de subseries como Bad Company, nos esperábamos exactamente eso: un juego con poca o ninguna historia, rematado con un estupendo multijugador. Lo que ofrece Battlefield 3 es bien distinto. Para empezar, en muchos aspectos recuerda más a otro juego de Dice, Mirror’s Edge, que a los juegos anteriores de la franquicia. Lo hace, principalmente en la forma de moverse de nuestro personaje y, un poco en menor medida, en la capacidad de narrar o, ligeramente, en las texturas y la iluminación elegidos (teniendo en cuenta que en este aspecto Battlefield 3 es bastante superior que aquel).
Siguiendo un poco con el aspecto visual, y sin llegar a ser algo tan impactante como lo que veíamos en los vídeos de la versión de PC, si observamos bien nos encontramos con un aspecto estupendo, que llama al realismo y que ofrece una filtro de suciedad muy chulo en la pantalla. En los momentos en los que nos refleja el sol vemos perlas de luz y suciedad en nuestra pantalla.
Precisamente, en eso es en lo que Battlefield aventaja notablemente a sus competidores. El nuevo juego de EA Games ha vuelto a usar todos sus recursos para que el juego sea técnicamente impecable. Veremos cosas impagables, pero no sólo eso, también las oiremos. El juego nos meterá en la situación de tal forma que no podremos más que alucinar, o en los momentos más tensos, temblar ante la potencia de los tiros que pasarán, casi literalmente, por encima de nuestras cabezas.
La historia, como hemos mencionado, tiene unas mínimas nociones de narración. Nos plantea la clásica situación de riesgo, con flashback que ubica a cada actor en su escena y cada detonante en su lugar de la trama. Nos lleva por todo el mundo, para descubrir cómo se ha llegado a la situación con la que comienza el juego y, en el momento exacto, nos lleva hasta la resolución de la trama. Lo hace sin atropellos y de una forma algo más clara que en los Modern Warfare. Aunque, si bien aventaja al juego de Activision en claridad, no lo hace en giros argumentales, género en el que Modern Warfare es rey absoluto.
Además, como es norma de la casa, el juego nos ofrece la posibilidad de controlar todo tipo de vehículos de guerra, lo cual, sobre todo gracias a su impagable modo online multijugador, se convierte en algo imprescindible.
Pr supuesto, el juego tiene sus fallos: niveles cortados por muros invisibles que te expulsan de las trifulcas en campaña por salirte 5 segundos de zonas con delimitaciones poco marcadas, repetición de clichés como las patadas en las puertas a cámara lenta (bueno, o demasiada cámara lenta en general) y un carácter algo repetitivo en general, que ya pertenece al género, más que a este titulo en concreto.
sin embargo, esta vez sí que se puede decir que EA ha hecho los deberes para obtener Un juego a la altura del título al que pretendía hacer competencia. No es un pobre Medal of Honor, con argumento fachilla y pocas ideas. Es potente y técnicamente huele a esfuerzo. Esperemos que no se quede aquí la historia y, en próximas ediciones, la pelea siga consiguiendo más y mejores juegos para nosotros, los jugadores.