Análisis

Mario Kart 7

MArio Kart vuelve en 3D y con vehículos aún más "todoterreno" que en versiones anteriores de este clásico de la conducción.

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Video: Defcon Play

Víctor Sánchez  |  Madrid  | Actualizado el 02/12/2011 a las 20:50 horas

Cada generación de Nintendo tiene unas necesidades claras: debe tener su o sus propios Zeldas (depende mucho de la generación en cuestión). También debe tener uno o, de nuevo, varios Mario Bros. No es imprescindible que Samus se pase por la consola, pero es de agradecer que sea así. Y, sobre todo y ante todo, necesita un Mario Kart. Sin un Mario Kart, la consola no es nada. Hemos tenido nuestra ración de carreras en SNES, Nintendo 64, Gamecube, Wii, Gameboy Advance y Nintendo DS (sólo NES y Gameboy normal no entraron en la competición. Y, después de ellas, siempre, absolutamente siempre, hemos podido picarnos con carreras divertidísimas, llenas de recovecos, trampas y locura al estilo Nintendo. Hemos aprendido lo mortíferas que son las conchas rojas y lo tremendamente útiles que pueden ser las sepias en las carreras de velocidad.
Y, sobre todo, hemos descubierto lo increíble que es tener sentido del negocio y saber cómo se debe realizar y mejorar un videojuego. Mientras que los títulos deportivos comunes, incluyendo los de conducción, necesitan renovaciones casi anuales para seguir presentes en el mercado, a Nintendo les basta y les sobra con un Mario Kart para cubrir una generación completa. Cada entrega de esta larga saga suele llegar al comienzo de la generación. De esta forma, Nintendo va relanzando campañas de publicidad cada año, relanzando las ventas que, de esta forma, casi nunca llegan a bajar. Todo un negocio redondo que hace que el desarrollo sea de los más rentables de la historia.

Hemos aprendido lo mortíferas que son las conchas rojas y lo tremendamente útiles que pueden ser las sepias en las carreras de velocidad

¿Cuál es el secreto de esta saga, que pese a que ha sido copiada hasta la saciedad nunca ha conseguido ser superada hasta la fecha?
Muy sencillo, el juego no llega a traicionarse nunca a si mismo. Vale, en la nueva edición, la de 3DS, podemos ver algunas novedades sustanciales. Los Karts vuelan, e convierten en anfibios... Pero, a grandes rasgos, la realidad es que el juego es el mismo. Vemos lo mismo que veíamos hace año, podemos hacer lo mismo que hacíamos hace años. Seguimos compitiendo solos o en multijugador. Seguimos ganando Copas Champiñón y disfrutando de carreras trepidantes y loquísimas. Seguimos pasando grandes momentos en su compañía.
Una vez más, las mejoras técnicas son sutiles pero efectivas. Al ver este nuevo Mario Kart nos parece igual que siempre. No valoramos que el efecto 3D es espectacular o que tiene mejor aspecto que las versiones de Wii, DS, Gamecube y, evidentemente, todas las anteriores. Y no lo hacemos porque cada Mario Kart ha estado por encima de las expectativas siempre. Un tope de gama como el que más, pero sin alardes y sin excesos.
Tampoco valoramos los intentos de Nintendo por mejorar sustancialmente el modo online, porque lo que consigue este juego nos parece ahora natural, visto todo lo que se puede hacer con una consola portátil.
Sin embargo, este Mario Kart es mucho más Mario Kart que los demás. Mejora, ofrece nuevas posibilidades, como el control por sensor de movimiento, la personalización de pilotos y automóviles, la apertura del sistema online... Todo hace que, cuando compras Mario Kart sepas que lo haces por más de 6 horas. Sabes que será el cartucho más recurrente, el que te salve de alguna espera aburrida o el que te ayudará a pasar los desvelos nocturnos. Porque eso es lo que es Mario Kart. El compañero fiel de cada generación nintendera. El inimitable, pero imitado hasta la saciedad, Mario Kart.

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  • Foto de giloliva

    #2 giloliva esta chulisimo el video

    24/12/2011 a las 11:14
  • Foto de PLUKI1212

    #1 PLUKI1212 estebidio esun atraco

    03/12/2011 a las 15:33
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