La intención es lo que cuenta, aunque el mismo día que ha realizado las declaraciones ha sucumbido a la tentación.
La cantante sabe que en estos temas no tiene demasiada fuerza de voluntad. Por ello, ha pedido a sus amigos que por favor “no le dejen salir de fiesta tanto y menos que le dejen tomar alcohol”.
Estos buenos propósitos se deben al ultimátum de su novio, Reg. Él ha admitido que está harto de las frecuentes borracheras de su novia y tener que ser "su niñera".
Amy Winehouse piensa que su adicción está acercando a Reg a su ex novia y “no lo aguanta”. Por eso, la cantante quiere cambiar de vida, porque está enamorada de él.
Amy Winehouse y Reg Traviss