La carrera de Witherspoon, una chica de Nashville que siempre quiso destacar, era correcta, incluso notable, hasta que aceptó el goloso papel de June Carter en el biopic sobre Johnny Cash, por el que se llevó nada menos que el Oscar a la Mejor Actriz.
Poco después se divorció del actor Ryan Philippe, con quien tiene dos hijos (Deacon y Ava). Reese además es productora y su nombre es sinónimo instantáneo de éxito en taquilla.

