En el desfile de Verino hemos visto una coleción más primaveral que veraniega. Además del trench, omnipresente ya en cualquier temporada hemos visto muchas cazadoras de napa lavada y aire muy bohemio gracias a las aplicaciones de flecos en los hombros.
La noche siempre más sofisticada y se llena de romanticismo gracias a vestidos largo, "muy sueltas pero seductores" con escotes palabra de honor y asimétricos.
En las prendas del día a día, el diseñador ha buscado comodidad y funcionalidad. Bañadores, short, monos y trajes de líneas suaves tanto para hombre como para mujer que se adaptan a cualquier momento del viaje, hilo argumental del desfile. Además de los bolsos, todos los modelos han recorrido la pasarela con sus maletas.