Ausencia de lluvias, temperaturas superiores a los 44 grados y hasta cuatro olas de calor, han convertido a las islas en estos últimos tres meses en uno de los puntos calientes del país, de hecho, Canarias no había vivido un verano tan caluroso desde 2004, aunque el de este año bate records en cuestión de alertas por altas temperaturas. Este termina hoy, y aun así se resiste a darnos tregua, los termómetros siguen rondando los 30 grados.
Trabajar en la calle, se convierte en un suplicio. Y hacerlo bajo techo, tampoco es tarea fácil. De ahí que la mejor opción, sea no alejarse mucho del mar, aunque eso, tampoco es garantía. Según la Agencia Estatal de Meteorología, la lluvia llegará por fin los próximos meses, aunque, eso sí, con temperaturas muy superiores a las normales.
Ante tales perspectivas, sólo nos queda despedir al verano, y dar la bienvenida de la mejor manera posible...a un otoño igualmente cálido.