La droga provenía de Venezuela, desde allí, el cabecilla Mahmoud Abdul ordenaba los viajes hasta España, en Canarias su cuñado, sobrino y hermano se encargaban de la distribución “Una vez que la droga llegaba aquí, la distribuía la gente de Tenerife”.
En este macrojuicio, con 17 imputados más dos que lograron huir a Senegal y Gambia ha declarado esta mañana el jefe de la unidad contra el crimen organizado que dirigió la operación en 2007 entre Madrid y Tenerife. Tras descubrir el menudeo constante que movía el clan se solicitaron escuchas porque había sospechas de un movimiento mayor. “Ya dos kilos de hachís presupone o nos hace pensar a nosotros que puede haber una red mayor de distribución”.
Llegaron a sospechan la entrada de 200 kilos de cocaína procedentes de Gambia en un barco que nunca llegó a Canarias, aunque habitualmente la droga era introducida por correos a los que les pagaban apenas 1.000 euros y a los que trataban como esclavos “Les pagan mil euros y les tratan como esclavos”Hoy la policía ha desvelado cómo trabajan estos clanes perfectamente organizados para evitar detenciones “El negocio nunca triunfa si no se han visto las caras, a parte que si se ven en persona pueden tratar los asuntos con más discreción”.
El fiscal pide casi 140 años de cárcel para los acusados y más de 3,2 millones de euros de multas aunque todo podría quedar en nada si se admite el recurso de que las escuchas que facilitaron las detenciones se consideran injustificadas