Pancartas, camisetas y ambiente festivo.... es la vuelta a casa de los militares destinados en Afganistán que eran recibidos después de seis meses con emocionantes abrazos... mujeres que esperan a sus maridos, madres en un mar de lágrimas y pequeños que recibían a sus padres y madres como verdaderos héroes... También hubo abrazos que valieron por dos, como el de Cristina que se quedó embarazada justo antes de la partida del contingente.Unos familiares que han sufrido en la distancia cada día de esta misión en la que murieron dos militares destinados en Lanzarote y resultaron heridos cinco de sus compañeros.Pero los malos momentos se olvidan nada más llegar y ahora tendrán unos días libres para hacer lo que cada cual echaba más de menos. Un descanso merecido, ellos ya pueden decir: misión cumplida.