Tras las declaraciones de los dos primeros denunciantes del caso kárate, los testigos que fueron pasando por comisaría, fueron dando nombres y apellidos de más presuntas víctimas, una cadena que facilitó el trabajo a la policía.
3 de los policías que participaron en las declaraciones han declarado hoy que percibieron una constante en los declarantes: miedo hacia Fernando Torres Baena. También se percataron de que el grupo de los elegidos destacaban por su belleza física.
En el registro del gimnasio de Baena se encontró objetos que evidenciaban que allí se practicaban relaciones sexuales, tal y como aseguraban las presuntas víctimas.
También declaró hoy una ex alumna de Torres Baena, que aseguró que ni sufrió abusos sexuales ni tiene conocimiento de que se hayan producido en el gimnasio del karateca.