El diferencial fiscal con esta subida del IVA en la Península puede suponer un atractivo comercial para Canarias. De esta manera comprar artículos de lujo en las islas puede salir muy a cuenta después de que el IVA los grabe con un 21%. Joyas, artículos de electrónica o por ejemplo el tabaco pueden incrementar sus ventas.
Sin embargo el problema se genera al retraer el consumo del español medio al restarle capacidad adquisitiva al encarecer de manera generalizada todos los artículos de consumo. A menos renta, menos se destina a ocio.
Ahí Canarias sufrirá con el marcado español uno de los más importantes para el archipiélago aunque sin embargo gana enteros en el extranjero pese a la subida del IGIC. Mercados como el británico y el alemán se convierten así en una esperanza.