Hoy muchos canarios tienen un destino común: Teror. Miles de personas caminan desde diferentes puntos de la isla hacia la Villa Mariana. A la llegada a la Plaza el premio está ganado. Aunque no todos son peregrinos, hay personas que desde bien temprano preparan su sitio. Muchas son las promesas que se hacen, aunque hay algunas que se repiten.
Y entre promesa y promesa, una canción. Los primeros romeros ya entonaban esta mañana algún tema popular. Está claro que la fiesta ya ha comenzado.