El pasado fin de semana se estrenó uno de estos mercados con productos ecológicos, algunos realizados de forma artesanal, como los panes que realizan las chicas de 'La Pistola' (que ofrecen panes de centeno, espelta, payés, de cebolla, de cacao, de aceitunas o de tres quesos). Los cocían allí mismo: no os podéis ni imaginar cuántos de estos panes cayeron, así, a miga seca.
Estaban espectaculares y olían mejor. Incluso se podía adquirir el famoso pan de Cea, ese que se elabora siguiendo un tradicional proceso que se divide en siete fases (amasado, reposo, división de la masa, reamasado, horneado, cocción y rever -última maduración, una hora para que enfríen-).
Fue el puesto que más éxito tuvo junto a las cervezas que ofrecía 'El pedal'. De Madrid, Cantabria, Toledo, belgas, inglesas... Nos las explicaron con el amor que ponen aquellos que se sienten encantados con su oficio. Además de probarlas no tuve más remedio que llevarme a casa una pequeña representación de estas delicias rubias.
También estaban los chicos del Restaurante Lago de Sanabria de Madrid que ofrecían su salmón ahumado, bonito en aceite de oliva y atún rojo. Frutas ecológicas para llevar y con las que se realizaban zumos. Mermeladas de vino, cebolla, nísperos... Una pequeña delicia que gana seguidores entre los que buscan recuperar sabores.